Es gratis, se hace por internet en un rato y dura dos años. A partir de que quedás inscripto, las salas y las plataformas autorizadas por Lotería de la Ciudad están obligadas a no dejarte entrar ni abrir cuenta.
No lo decidís vos en el momento de la tentación: ya está decidido antes, y del otro lado. Por eso no se esquiva con otro teléfono ni desde la computadora de un amigo.
Es el sitio de Lotería de la Ciudad, no un intermediario. Nadie cobra por este trámite: si alguien te pide dinero por hacerlo, es una estafa.
Cubre los juegos de apuestas autorizados por Lotería de la Ciudad: las plataformas con licencia de CABA y las salas presenciales de la Ciudad, incluidos el Casino Buenos Aires y el Hipódromo Argentino de Palermo.
Hay tres cosas que conviene tener claras antes, para que no te agarre de sorpresa:
Es el camino más rápido y se completa entero desde el teléfono. Tené a mano el documento y buena luz para la foto.
Está en el sitio de Lotería de la Ciudad: autoexclusion.loteriadelaciudad.gob.ar.
Tipo y número de documento, nacionalidad, nombre y apellido, fecha de nacimiento, género, domicilio con código postal, provincia y ciudad, celular y correo electrónico.
Te pide una selfie de frente, bien iluminada y con fondo blanco. Es lo que usan para poder reconocerte en el control de acceso de las salas.
El formulario tiene un campo opcional para el nombre, el vínculo y el teléfono de alguien de confianza. Es opcional, y ponerlo ayuda.
Al enviarlo aceptás las condiciones del programa, que incluyen el compromiso de hacer un tratamiento especializado, sea por los programas públicos de juego responsable o por tu obra social o prepaga. Después podés descargar la documentación del trámite: guardala.
Si preferís hacerlo cara a cara, o si la foto te complica, se puede presentar en tres lugares, de 10:00 a 15:30:
Lotería de la Ciudad
Av. Santa Fe 4362, Palermo.
Casino Buenos Aires
En la propia sala.
Hipódromo Argentino de Palermo
En la propia sede.
Llevá el documento. El trámite es gratuito en los tres.
Dos años desde que quedás inscripto. Al vencimiento se puede extender presentando una solicitud nueva.
Que no se pueda levantar cuando se te ocurra parece un defecto del trámite y es lo que lo hace servir. La decisión la tomás hoy, con la cabeza fría, y el que tiene que sostenerla a las tres de la mañana ya no sos vos.
En CABA la autoexclusión solo la puede pedir la propia persona. Un familiar no puede tramitarla por ella, aunque sea evidente que hace falta. Conviene saberlo antes de perder una tarde intentándolo.
Lo que sí existe para vos es la Asistencia Familiar de Lotería de la Ciudad, que es un canal de orientación para familiares, y la línea de orientación psicológica que está más abajo.
Y hay dos cosas que sí dependen enteramente de vos, sin su permiso y sin esperar a que lo admita: cerrarle el acceso al dinero y preparar la conversación en la que le vas a pedir que haga este trámite.
Todos gratuitos. Verificados en el sitio de Lotería de la Ciudad.
Cierra las puertas con licencia, que es mucho. No cierra los sitios de afuera, ni el día de cobro, ni las noches solo. Eso hay que trabajarlo aparte.
Gratis, dos años, y lo podés dejar hecho hoy.
Si pensaste en hacerte daño, o sentís que no hay salida, hablá con alguien ahora. Las tres líneas son gratuitas, anónimas y atienden a cualquier hora.
La deuda se puede reconstruir. Vos no.